¿Cómo cambiar la manilla de la puerta?

Cuando requieras cambiar la manilla de tu puerta porque está muy usada, no es necesario que contrates un cerrajero, pues esta tarea no es nada difícil, puedes hacerlo tú mismo, y así te ahorrarás dinero, para hacerlo correctamente te apuntamos los pasos a seguir, te darás cuenta que es muy rápido y sencillo.

Pasos para cambiar la manilla de una puerta:

El paso inicial es retirar los elementos de sujeción de la manilla, para esto se requiere de un destornillador que se ajuste al tipo de tornillo. Debes tener cuidado de sostener la misma cuando estés quitando el último tornillo para que no se caiga o evitar marcar la puerta al deslizarse.

Posteriormente se desmonta es vástago. Consiste en un eje largo y cuadrado que une la manilla interna y externa de la puerta. Si la caja es apropiada a la manilla de reemplazo, no será necesario retirarla, lo cual te ahorrará mucho dinero.

No es tan fácil que la manilla de reemplazo coincida en medidas de piezas y accesorios con la que estaba instalada, en algunos casos será necesario ajustar, de ser más grande hay que abrir espacio, y en el caso contrario de ser más pequeños hay que limpiar la puerta y disimular con masilla homogénea. Una vez que emparejes detalles deberás lijar y pintar del mismo color que el resto de la puerta.

Una vez seca la pintura, monta el vástago que se ajuste perfecto a ambos lados. Ahora coloca la manilla y luego los tirafondos, ajustándolos hasta presionar fuerte. El siguiente paso es instalar el resto de accesorios, lo que le dan apariencia bonita a la manilla, casi siempre lo que se busca es tapar tornillos y bordes poco llamativos.

Consejos para poner una buena manilla en la puerta

Será necesario probar si funciona la manilla, para ello el resbalón deberá introducirse sin inconvenientes al mover la manilla.

Te recomendamos invertir en una buena manilla, ya que las que ofrecen a precios muy económicos generalmente son de mala calidad, esto aunque parezca alentador te llevará a gastar más dinero porque te durará poco. Recuerda que la manilla aparte de ser útil es la que le da buena apariencia a la puerta, sin olvidarse que también la puerta debe estar bien pintada o barnizada.

Cuando compres la manilla trata de comprar varios accesorios o embellecedores, para que luego al dañarse solo debas reemplazar, recuerda que estos se desgastan y luego es difícil conseguir del mismo tamaño, obligando a modificar y esto es complicado. Si te gusta remodelar cada cierto tiempo la casa con cambios radicales será más conveniente usar pintura para la puerta que dejarla color madera. Es muy común que exista uniformidad en el uso de manillas, es decir, no disfrazar la casa colocando una manilla diferente en cada puerta. Lo más importante es que las manillas no estén deterioradas ya que esto da muy mala impresión.

¿Debo acudir a un cerrajero para reemplazar la manilla de una puerta?

Como te hemos mencionado esta tarea no es nada complicada, si lees con detenimiento los pasos podrás hacerlo, eso sí, deberás atreverte con entusiasmo y de seguro te quedará bien. De lo contrario si observas al final detalles que no puedes corregir allí si podrás optar por buscar un cerrajero profesional, que deberá cobrarte menos, pues ya el trabajo estaba casi listo. Mientras más rápido exijas el cambio de los detalles que dejaste más te cobrarán, por eso te recomendamos paciencia para que salga bien el trabajo y no gastes tanto.

¿Qué manilla poner en mi puerta?

Hay mucha variedad de manillas y embellecedores, tomate un tiempo para escoger la que te guste, y que se adapte a tu decoración y presupuesto. Es muy significativo tomar en cuenta que sea de muy buen material. Recuerda no escoger una que se aleje mucho del tamaño de la anterior, pues ya sabes las consecuencias. Muchos optan por adquirir manillas plateadas porque combina con la mayoría de las decoraciones, aunque el dorado sigue estando en primer lugar, porque representa mayor elegancia, pero es cuestión de gustos. El estilo que buscas de manilla dependerá también del tipo de muebles y cuadros que uses, hay estilos antiguos que nunca pasan de moda, como también estilos modernos. Verás que con paciencia y tiempo podrás reunir todos estos requisitos.